El 26 de marzo de 2026, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de la República Checa publicó un proyecto de ley sobre transparencia retributiva. El texto tiene por objeto transponer la Directiva 2023/970 de la UE al marco jurídico checo. Este artículo resume las disposiciones clave del proyecto, así como las principales implicaciones para los empleadores y los trabajadores. A este respecto, es fundamental señalar que el proyecto de ley se encuentra actualmente en fase de revisión y se espera que entre en vigor el 1 de enero de 2027. Sin embargo, algunas disposiciones serán aplicables en una fase posterior.
Clasificación de los trabajadores en función del valor de su trabajo
En primer lugar, los empleadores tendrán la obligación de clasificar a sus trabajadores en grupos, según el principio de «trabajo de igual valor». Concretamente, la clasificación tendrá en cuenta la complejidad, la responsabilidad y el esfuerzo que requiere el trabajo. En consecuencia, cada grupo tendrá derecho a una remuneración específica. En el artículo 110 del Código Laboral checo se pueden consultar más detalles sobre dicha clasificación.
Aparte de los criterios mencionados, el proyecto de ley no parece excluir factores de evaluación adicionales. Por ejemplo, los empleadores también podrían tener en cuenta el rendimiento real del empleado o las condiciones de trabajo. No obstante, la misma clasificación debe aplicarse en toda la empresa. Es más, los empleados tendrán derecho a compararse con sus predecesores que desempeñaran el mismo puesto.
Con el fin de ayudar a los empleadores a llevar a cabo esta clasificación, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se ha comprometido a elaborar una herramienta y una metodología específicas. Sin embargo, los empleadores no estarán obligados a seguirlas. Por otra parte, también podrían desarrollar su propia metodología o seguir las disposiciones del convenio colectivo aplicable. No obstante, sea cual sea el caso, las normas internas sobre remuneración y prestaciones deben basarse en criterios objetivos y no discriminatorios.
Un nuevo enfoque del proceso de selección
Además, los empleadores están obligados a informar a los candidatos sobre la remuneración mínima del puesto, así como sobre otras prestaciones económicas, antes de la entrevista. Por ejemplo, aunque no es necesario incluir el dato de la remuneración en el anuncio de empleo, sí debe figurar en la convocatoria a la entrevista.
En este sentido, el proyecto de transposición checo difiere de la Directiva 2023/970. Esta última, de hecho, exige indicar claramente el rango salarial, mientras que el proyecto checo solo hace referencia a la remuneración mínima. Además, a diferencia de la Directiva, el proyecto no exige a los empleadores facilitar por adelantado las disposiciones pertinentes del convenio colectivo.
En lo que respecta a las entrevistas de selección, el proyecto de ley prohíbe a los empleadores pedir a los candidatos información salarial relativa a sus empleos anteriores, lo que restringe considerablemente las negociaciones salariales.
Obligaciones de información
Según el proyecto, los empleadores estarán obligados a informar a los empleados, previa solicitud y en un plazo máximo de dos meses, sobre lo siguiente:
- El importe del salario y otros pagos monetarios correspondientes al último año civil.
- El importe medio de la remuneración del último año civil, desglosado por género y grupo salarial.
- El cálculo correspondiente de los datos salariales, según lo establecido por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Por último, los empleadores deberán presentar periódicamente al citado Ministerio un informe sobre las diferencias salariales existentes en la empresa y un análisis detallado de cómo resolverlas.
Las obligaciones del presente apartado, sin embargo, solo entrarán en vigor a partir de 2028.
Conclusiones
Parece que la transposición checa de la Directiva 2023/970/UE constituye un esfuerzo por reducir las desigualdades salariales entre hombres y mujeres. En vista de la entrada en vigor de la normativa, resulta recomendable que los empleadores comiencen a recopilar toda la información necesaria para evaluar el trabajo de los empleados en función de su valor. Además, será esencial adoptar todas las medidas necesarias para combatir las desigualdades y seguir de cerca la evolución futura de la redacción de la ley. De hecho, el incumplimiento de los requisitos mencionados anteriormente puede acarrear multas de hasta 1 millón de coronas checas (aproximadamente 41 129,00 €) para los empleadores.