A partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo nacional en Polonia se fija en 4.806 PLN brutos al mes (aproximadamente 3.531 PLN netos), con una tarifa mínima por hora de 31,40 PLN brutos (aprox. 7,37 €). Esta actualización está establecida por el Reglamento del Consejo de Ministros de 11 de septiembre de 2025. Afecta tanto a los empleados con contrato indefinido como a las personas que trabajan bajo contratos por proyecto o de duración determinada.
A diferencia de años anteriores, el salario mínimo y la tarifa por hora permanecen sin cambios durante todo 2026, sin ajustes a mitad de año. Esta estabilidad ofrece a los empleadores una mejor previsibilidad de los costos laborales y brinda a los trabajadores una referencia confiable para sus ingresos. El aumento es modesto en comparación con años recientes, reflejando las previsiones económicas actuales y una inflación moderada.
Impacto en los empleados
Los trabajadores a jornada completa que reciben el salario mínimo experimentan un aumento tangible en sus ingresos netos, mientras que quienes tienen contratos por proyecto o de duración determinada se benefician directamente de la mayor tarifa por hora.
El aumento del salario mínimo también afecta a una serie de prestaciones y asignaciones, incluyendo:
- Asignaciones, por ejemplo, la asignación por turno nocturno calculada sobre la base de la tarifa por hora;
- Prestaciones sociales, como las prestaciones por enfermedad o maternidad;
- Pensiones mínimas, que están vinculadas al salario mínimo nacional.
Impacto en las empresas
Para las empresas, el aumento se traduce en mayores costos laborales totales. Incluyendo las contribuciones a la seguridad social y a la salud, el costo mensual total de un empleado con salario mínimo supera los 5.800 PLN. Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) se ven particularmente afectadas, ya que una gran parte de su plantilla normalmente percibe el salario mínimo.
Los empleadores también deben tener en cuenta:
- Contribuciones más altas a la seguridad social, calculadas sobre el nivel salarial actualizado;
- Indemnizaciones por despido y otras compensaciones vinculadas al salario mínimo;
- Los umbrales fiscales y los límites de exención que dependen del nivel salarial.
En los sectores con una alta proporción de trabajadores con salario mínimo, el aumento puede generar presiones de costos y la necesidad de optimizar la plantilla. Algunas empresas también podrían ajustar las estructuras salariales internas para mantener relaciones salariales adecuadas entre los distintos puestos.
Conclusión
El aumento del salario mínimo en 2026 representa un cambio significativo tanto para los empleados, que experimentan un aumento real en sus ingresos, como para los empleadores, que deben planificar cuidadosamente los costos de personal y las estrategias de remuneración. Una gestión eficaz requiere no solo tener en cuenta los salarios directos, sino también considerar el sistema más amplio de contribuciones, prestaciones y obligaciones legales.